Familia, sujeto de evangelización

El lema es “El mundo, nuestra familia. Etxean bezela, makalenak lehenak”. Con este tema queremos recordar como el mundo en el que vivimos genera desigualdad, dolor, sufrimiento,… y reconocer que en la mayor parte de las ocasiones es la familia quien está siendo soporte, acompañante de esas realidades en dificultad. El lema nos invita a globalizar la familiaridad, a construir un mundo más justo y fraterno, a vivir y ser la humanidad una gran familia; y al mismo tiempo a poner en valor la familia como escuela de fraternidad y solidaridad, de compromiso social.

Dimensión social en el núcleo de la evangelización

El lema es “no amemos de palabra sino con obras. Ekin eta egin” coincidiendo así con el lema del acento diocesano. Lo que se pretende con ese lema, tomado de la Jornada Mundial de los Pobres convocada por el Papa Francisco, es «estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro».